RADIOTERAPIA Y su incidencia en los problemas urinarios

Cualquier tratamiento de cáncer de próstata tiene efectos secundarios en la salud del hombre. Si usted, algún familiar o amigo ha sido diagnostico con este tipo de cáncer, le invitamos a revisar este post.



Cualquier tratamiento de cáncer de próstata tiene efectos secundarios en la salud del hombre. Si usted, algún familiar o amigo ha sido diagnostico con este tipo de cáncer, le invitamos a revisar este post, pues a continuación no sólo se exponen los problemas urinarios asociados a cada uno de los tratamientos posibles del cáncer de próstata, sino también sus soluciones. En este caso, haremos referencia específica al tratamiento: Radioterapia.

Este tratamiento consiste en la eliminación de las células cancerígenas en la próstata a través de radiaciones. La aplicación de las radiaciones puede ser de dos formas distintas:

 

  • Externa: Utilizando rayos X, desde fuera del cuerpo, para destruir las células cancerígenas.
  • Interna: Colocando una fuente de radioterapia dentro de la próstata.

 

Cualquiera de los dos tipos de radioterapia que, junto con su especialista, elija utilizar para tratar el cáncer de próstata, puede tener como efecto secundario problemas urinarios. De acuerdo con la Organización de Cáncer de Próstata de Reino Unido, estos problemas pueden ser:

 

  1. Irritación de la vejiga.
  2. Necesidad de orinar con mayor frecuencia.
  3. Ganas urgentes de orinar.
  4. Dificultad para orinar.
  5. Incontinencia urinaria.

 

A pesar de que existe la posibilidad de ocurrencia de cualquiera de estos problemas, es muy importante que usted conozca previamente que existen soluciones para disminuirlos y/o eliminarlos completamente.

La irritación de la vejiga, comúnmente conocida como cistitis por radiación, es un problema urinario que consiste en la sensación de ardor al orinar, necesidad urgente de orinar (incluso en la noche), dificultad para orinar y/o sangre en la orina. Estos síntomas pueden aparecer desde los primeros días de tratamiento hasta incluso, meses o años luego de haber concluido la radioterapia. Debe notificarle a su especialista si padece alguno de estos síntomas, porque son semejantes a los de una infección urinaria y se debe descartar esta posibilidad.

Este problema es solucionable cambiando sus hábitos de vida, es decir, ingiriendo  más líquido diariamente pero evitando las bebidas gaseosas, con cafeína y alcohol, pues tienden a aumentar la irritación de la vejiga. También es solucionable, con un lavado de vejiga, el cual consiste en el cubrimiento y protección del revestimiento de la vejiga, llenando la misma con un medicamente líquido por un tiempo aproximado de treinta minutos. Este tratamiento se realiza mediante la colocación de un catéter con la frecuencia indicada por su médico.

En cuanto a la necesidad de orinar con mayor frecuencia y/o con urgencia, es importante que sepa que estos problemas pueden durar pocos meses luego del tratamiento de radioterapia. Para solucionarlo, lo primero que se recomienda es evitar la ingesta de líquidos que irriten la vejiga (mencionados anteriormente). Además, existen otras soluciones como:

 

  1. Reentrenamiento de la vejiga: A través de ejercicios que permitan controlar cuándo orinar y aguantar por más tiempo. Para reentrenar su vejiga, debe estar consciente que es un proceso largo pero efectivo. Se recomienda llevar una especie de diario en el cual anote la frecuencia con la que va al baño, el volumen de líquido que orina cada vez que va al baño y el tiempo que puede aguantar antes de que empieza a orinar. Al momento de comenzar el proceso, se recomienda intentar aguantar lo más que pueda las ganas de orinar y tomar anotaciones de este tiempo. En Inusmed Centro Médico contamos con kinesiólogos especialistas en disfunciones de piso pélvico que le guiarán en este proceso.

 

  1. Medicamentos: Existen fármacos que le ayudan a controlar los espasmos de la vejiga, reduciendo la frecuencia, urgencia e incontinencia urinaria. Generalmente, estos fármacos tienen efectos secundarios que deben ser comunicados por su médico.

 

  1. Estimulación del nervio tibial posterior: Es una técnica que consiste en la aplicación de corriente de intensidad baja a través de una aguja que se coloca cerca del tobillo. Esto se realiza con el objetivo de llegar a los nervios que controlan la orina, para disminuir la frecuencia y la incontinencia urinaria.

 

  1. Botox: La aplicación de Botox en la pared de la vejiga impide que se apriete antes de que esté llena, siendo uno de los tratamientos más novedosos para la frecuencia y urgencia de orinar.

 

En el mismo orden de ideas, la dificultad para orinar sucede cuando el hombre no puede vaciar completamente la vejiga, originando la retención de orina. Hay dos fases de esta retención: crónica o aguda. La fase crónica es cuando no se puede vaciar completamente la vejiga pero si orina un poco. Generalmente es sin dolor, pero debe acudir a un urólogo porque si no se trata, puede causar infecciones urinarias o cálculos en la vejiga, llegando incluso a producir daño severo en el hígado. Mientras que, la fase aguda se caracteriza porque no se puede orinar absolutamente nada y el dolor está presente en todo momento. En ese caso, debe asistir inmediatamente a urgencias para que le coloquen un catéter y pueda vaciar la vejiga.

Finalmente, en cuanto a la incontinencia urinaria, le invitamos a revisar nuestro post anterior en el Blog para conocer sus posibles soluciones.





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